Hoy venimos a hablar de Akchour, una de las maravillas un poco más ocultas del norte de Marruecos. Y es que es bastante común visitar las ciudades más famosas como Tetuán, Tanger o la famosa Chefchauen, pero sí una recomendación suelo hacer, es la de visitar Akchour. Es por esto que no puede faltar en nuestro itinerario de 4 días por el norte de Marruecos.
¿Qué es Akchour?
Akchour es una localidad de poco interés turístico que da nombre a uno de los lugares más especiales que he visitado. Hablamos de una especie de oasis en las áridas montañas del norte de Marruecos que nos dan la posibilidad de hacer rutas a través de un río, cascadas y preciosas vistas. Además, esta zona es famosa por las cascadas de Akchour y, especialmente, la gran cascada que podemos visitar tras realizar una ruta de hora y media.

DISTANCIA
8 km ida + vuelta
TIEMPO ESTIMADO
Entre 3 y 5 horas ida + vuelta
ELEVACIÓN
250 metros aproximadamente
DIFICULTAD
Media
¿Dónde está Akchour y cómo llegar?
Achour se encuentra en el valle de Talembote, que a su vez forma parte del gran parque nacional de Talassemtane. Siendo más concretos, se encuentra a unos 30 minutos de Chefchaouen, cuya ruta en taxi dura unos 35 minutos y cuesta 25 Dirhams (2,5€). Es por esto que siempre incluyo la ruta de Akchour como una de las cosas que hacer en Chefchauen.
El taxi se coge prácticamente al lado de una gasolinera ubicada muy cerca de la iglesia que encontramos en la rotonda de Mohamed V.
Ruta a la cascada de Akchour
Si bien hay distintas rutas, lo más habitual es seguir una no muy pronunciada en dificultad ni en tiempo necesario. Esta ruta la podemos dividir en 3 etapas y su belleza es más que considerable.
Primeros pasos
Una vez bajamos del taxi, la primera parte de la ruta nos exigirá atravesar por distintos puestos ambulantes. Una vez pasada esta zona, nos encontraremos un embalse artificial de bastante tamaño. Por nuestra izquierda es por donde debemos ir avanzando en la ruta.
Puestos en camino, la primera parte de la ruta se caracterizará por continuas subidas pero regulares. Podríamos decir que es de las partes menos duras de la ruta, y una persona sin excesiva forma física puede realizarla perfectamente.
Ya durante esta etapa podremos encontrar sitios con un encanto especial que ya hace merecer la pena la visita aunque nos quedemos aquí. Además, si vas con niños pequeños, está repleto de zonas bajas y pozas donde refrescarse (literalmente ¡el agua está muy fría!
«Ver monos en libertad y totalmente en su hábitat es una de las cosas que más valoro de esta ruta»
Ángel Herrera
Segunda etapa: Monos y mayor dificultad
En esta segunda etapa encontramos pendientes más irregulares que pueden hacer aumentar la dificultad. En concreto, hay un tramo de subida muy pronunciado que exige cierto nivel físico aunque es posible realizarla en más tiempo. (No deja de ser una especie de escalinata)
En esta fase podemos notar cómo el ambiente es más húmedo y hay una frondosidad de vegetación considerable. Además, en esta zona personalmente he podido avistar monos salvajes todas las veces que he ido. Aún así, no se dejan ver con facilidad por lo que es difícil distinguirlos entre la maleza (será importante guiar la vista por los sonidos que realizan)
Otro de los puntos característicos de esta etapa es el paso del río a través de bloques de hormigón. No es muy complicado aunque supongo que puede depender del caudal del río)

- Infinidad de pozas donde bañarte
- Monos en libertad
- Una ruta llena de vegetación
- La espectacular cascada al final
Etapa final: La cascada de Akchour
Esta etapa es algo cambiante dado que vamos a atravesar zonas más áridas y llanas, para repentinamente pasar a un ambiente muy húmedo y frondoso que no hará más que prepararnos para lo que vamos a vivir.
Tras caminar en esta zona “boscosa” de gran belleza (dónde querrás hacerte una foto), repentinamente verás una apertura que no es otra cosa que la inmensidad de un cañón presidido por una cascada de 70 metros.
Esta zona se puede ver desde un peñón a mayor altura, que da buenas panorámicas del lugar (cuidado, ya que una caída aquí es fatal).
Sin duda es obligatorio bañarse en la poza resultante de la caída de agua de la cascada de Akchour. Aquí podrás tomarte un zumo de naranja natural, y es que los locales realizan cada día la ruta cargados de naranja para ofrecer zumos al precio de 10 Dirhams (1€)

La inmensidad de la cascada es algo que no esperas hasta que la tienes delante
Ángel Herrera
El Puente de Dios: Ruta Alternativa
Existe una ruta alternativa, personalmente creo que mucho menos interesante, que nos permite caminar también cerca del río Farda, pero de una forma muy distinta a la anterior. Este camino nos regala vistas únicas pero no la ruta o el final en cascada que la otra ruta no permite.
Aún así, este camino nos permite atravesar el llamado Puente de Dios, un puente natural formado por la erosión que nos permite pasar de un lado del cañón al otro a más de 30 metros de altura.
Consejos para visitar Akchour
Visitar Akchour es tener en cuenta que vamos a realizar una ruta de río, por ello siempre dejo las mismas recomendaciones:
- Lleva calzado cómodo: No tiene por que ser impermeable, pero da por hecho que se va a mojar con lo que ello supone. De hecho, te bañarás con ellos.
- Madrugar: Aprovechar el día es fundamental, además que te permitirá volver a una hora decente para aprovechar el día. Otro punto de interés es que dado el funcionamiento de los taxis en Chefchauen, habiendo madrugado es relativamente sencillo completar el taxi de vuelta para no tardar mucho en volver.
- Lleva comida: Si bien es posible comer gracias a fuegos que los locales usan para cocinar tajines o té, si quieres optimizar tu tiempo aquí y realizar la ruta, mi recomendación es que compres pan y algo para acompañar (en Marruecos es sencillo encontrar carne enlatada que puede ser una buena solución)
Dicho esto, ¿qué te parece Akchour? Para mí es sin duda uno de los sitios que visitar en Marruecos. Si ya lo has hecho, ¡Cuéntanos en los comentarios que te ha parecido!















