Valahnúkamöl, es una zona costera de Reykjanes que destaca por sus espectaculares acantilados, aves, oleaje y alguna que otra curiosidad relacionada con Hollywood. Quédate a conocer por qué es uno de los lugares más visitados en la península de Reykjanes
Puntos destacados de Valahnúkamöl
La principal atracción son sus formaciones rocosas de origen volcánico, moldeadas durante siglos por el viento y las olas del Atlántico Norte.
La combinación de roca negra, mar abierto, acantilados y campos de lava crea uno de los paisajes más característicos de la península de Reykjanes. Gracias a la popularidad de la película, Valahnúkamöl recibió una mayor atención internacional y se convirtió en una parada curiosa para los aficionados al cine y a Eurovision.
Valahnúkamöl también es conocido por su aparición en la película Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga. En este espectacular entorno volcánico se rodó parte del videoclip de la canción Volcano Man, una de las escenas más recordadas de la película.
La estatua homenaje al Alca Gigante
El Alca Gigante era un ave marina de gran tamaño que no podía volar, excelente nadadora y con un aspecto que recordaba al de un pingüino.
La estatua de bronce, de tamaño real, representa a uno de estos animales mirando melancólicamente hacia el océano. Si te paras junto a la estatua y sigues la dirección de su mirada hacia el mar, verás a lo lejos una roca enorme que sobresale del agua: la isla de Eldey.
Esa isla fue el último refugio de la especie. El 3 de junio de 1844, un grupo de cazadores contratados por un coleccionista viajó a Eldey y mató a la última pareja reproductora de alcas gigantes del planeta, destruyendo además el último huevo que estaban incubando. La estatua mira directamente hacia el lugar exacto donde su especie dejó de existir.

Dónde está Valahnúkamöl
Se encuentra al suroeste de la península de Reykjanes a unos 30 minutos de Keflavik, por lo que es sencillo de ir en coche de alquiler o con campervan.
Qué ver cerca de Valahnúkamöl
La visita a Valahnúkamöl no requiere de excesivo tiempo, por lo que recomiendo aprovechar el desplazamiento para conocer otros lugares cercanos como Gunnuhver y el faro de Reykjanesviti. Cuando yo estuve, aparqué en Gunnuhver y la carretera que comunicaba estas atracciones estaba parcialmente cerrada, así que puede resultar más cómodo dejar el coche cerca del faro y recorrer la zona a pie desde allí.
Aunque Valahnúkamöl ofrece bonitas vistas de los acantilados y de la fuerza del océano golpeando la costa volcánica, personalmente no me pareció una de las visitas más imprescindibles de Islandia. Aun así, es una parada interesante si ya te encuentras explorando la península de Reykjanes.
Además, de camino puedes visitar el Puente entre Continentes, donde se encuentran las placas tectónicas de Eurasia y Norteamérica, y también tienes relativamente cerca el Blue Lagoon, uno de los lugares más conocidos del país.
















